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El nivel del mar Mediterráneo tuvo que bajar 1.200 metros para permitir la llegada de la fauna «Myotragus» a las Islas Baleares

  • Un equipo de investigadores de la UIB, del IMEDEA y de la Universidad de Toulouse acaban de publicar su trabajo en la prestigiosa revista científica Geology

 

 

 

 

 

Esporles, 4 de junio de 2018. Los investigadores del grupo de investigación de Ciencias de la Tierra de la UIB Guillem Mas y Joan J. Fornós, junto con los paleontólogos del IMEDEA Antoni Alcover, Pere Bover y Enrique Torres y la geóloga marina de la Universidad de Toulouse Agnès Maillard, acaban de publicar en la prestigiosa revista científica Geology un trabajo en el que indican que el nivel del mar Mediterráneo tuvo que bajar al menos 1.200 metros para permitir la llegada de la fauna Myotragus a las islas Baleares durante la denominada crisis salina del Messiniense. El índice de impacto de esta revista en el Journal Citation Reports la sitúa en el primer lugar del ranking de revistas de investigación en Geología, y se trata, por tanto, de la revista más importante en su ámbito. La portada de la revista también reproduce, al mismo número, una interesante imagen de los fósiles mallorquines estudiados.

 

 

La crisis salina del Messiniense constituye un acontecimiento excepcional que tuvo lugar en el Mediterráneo hace 5,97-5,33 millones de años y que se caracterizó por un aislamiento del Atlántico, con la consiguiente evaporación y bajada del nivel del mar, que produjo un nuevo balance hidrológico a consecuencia del cual se depositaron en el fondo grandes cantidades de evaporitas (sales y yesos), a la vez que tuvo lugar una fuerte erosión de las zonas marginales.

 

 

El análisis de la fauna fósil insular del Messiniense-Plioceno de las islas Baleares junto con los datos geosísmicos obtenidos del subsuelo marino, han permitido al grupo de investigadores obtener conclusiones sobre la magnitud de la desecación mínima necesaria para que nuevas faunas terrestres continentales pudieran hacer efectiva la colonización del Promontorio Balear a finales del Mesiniense.

 

 

En las Islas Baleares se han sido identificados dos episodios de faunas insulares diferentes al registro fósil desde el Mioceno hasta el Cuaternario: (i) un primer episodio, la llamada asociación faunística Gymnesicolagus, se relaciona con la regresión del Langui-Serravalliense (Mioceno medio, ~ 14 Ma), (ii) el segundo episodio, que podríamos denominar fauna Myotragus, comenzó con la crisis salina del Messiniense y se extiende durante todo el Plioceno y el Pleistoceno, hasta la llegada de los primeros humanos.

 

 

La investigación, ahora publicada, pone de manifiesto que la fauna terrestre correspondiente al segundo episodio, llegó a las islas durante la crisis salina del Messiniense, teniendo en cuenta que (i) se han podido establecer relaciones filogenéticas entre los nuevos mamíferos fósiles descubiertos en las islas y sus parientes continentales Messinienses más inmediatos, (ii) la aparición repentina en grupo de esta nueva y variada fauna hacen poco probables llegadas individuales aisladas fortuitas a través del mar (natación o deriva aleatoria), (iii) se pudo constatar la presencia de rasgos de evolución insular incipiente (gigantismo, hipsodòncia) en algunos de los nuevos taxones, y (iv) durante los últimos cinco millones de años de aislamiento no se ha incorporado a la fauna fósil balear ninguna nueva especie inmigrante de mamífero terrestre procedente del continente. Estas evidencias implican necesariamente la existencia de una conexión mediante un corredor terrestre entre las islas y la península Ibérica.

 

 

Teniendo en cuenta (i) que la paleobatimetria estimada en la zona del canal de Ibiza a finales del Messiniense resultaba muy parecido al actual, (ii) que el Promontorio Balear parece haber sido relativamente estable en términos de movimientos tectónicos verticales desde finales del Messiniense, (iii) que no se descarta que se haya podido producir una ligera elevación vertical, aunque esta podría haberse visto compensada por la subsidencia que tuvo lugar desde finales del Messiniense, y (iv) que en la zona del canal de Ibiza la potencia de los sedimentos pliocuaternarios es de hasta 400 metros, podemos afirmar que la zona menos profunda del canal de Ibiza, actualmente de 800 metros, fue como mínimo unos 200-400 metros más profunda durante la crisis salina del Messiniense.

 

 

En el supuesto de que la fauna Myotragus hubiera atravesado por la zona menos profunda entre la península Ibérica y la isla de Ibiza, el nivel del mar necesariamente habría tenido que bajar como mínimo unos 1.200 metros para permitir el paso de estos colonizadores terrestres.

 

 

Por lo tanto, se tuvo que alcanzar un mínimo de 1.200 metros de reducción del nivel del mar Mediterráneo para permitir la colonización de la fauna terrestre de las islas Baleares durante la bajada del mar Messiniense, lo que constituye claramente una nueva y sólida evidencia a favor el paradigma o modelo de cuenca profunda desecada en el Mediterráneo occidental durante la crisis.

 

 


Fuente: IMEDEA (CSIC-UIB)

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