Communication

IMEDEA day by day: Laura Pereda

  • Laura Pereda tiene un permiso de estancia en el IMEDEA (UIB-CSIC)

 

 

Foto: Laura Pereda en su despacho del IMEDEA (Autora: Charina Cañas)

 

 

Esporles, 10 de mayo de 2019.  Laura Pereda es licenciada en Ciencias del Mar (2010) y Ciencias Ambientales (2012) por la Universidad de Cádiz. Posteriormente estuvo un año en la Universidad de Leioa en Bilbao, Vizcaya, otro en la Universidad de GentGante, Bélgica y otro en la Universidad de la Plata, Argentina. Máster en Cooperación al desarrollo y gestión de proyectos (2012) por la Universidad de Cádiz (realizado en Argentina) y en Ecología Marina (2014) por la Universidad de las Islas Baleares (UIB). Trabaja en el IMEDEA desde 2013, inicialmente haciendo el máster y posteriormente realizando su tesis con el grupo de ecologiá de macrófitos marinos, que hoy mismo defiende en la UIB.

 

 

A la pregunta de: ¿qué estás haciendo estos días?, nos contesta que en estos momentos está centrada en preparar la defensa de su tesis "Seagrass ecology: environmental conditions and processes that affect the establishment and fate of seedlings" dirigida por los investigadores del IMEDEA Jorge Terrados y Fiona Tomás, y que tendrá lugar hoy a las 11 de la mañana en la UIB.

 

 

Los dos primeros capítulos están dedicados a estudiar el proceso de reclutamiento de las fanerogamas marinas: Posidonia oceanica, Zostera Marina y Cymodocea nodosa, mientras que los dos últimos se han centrado en ver cómo afectan en este proceso impactos derivados del cambio global. Uno de ellos, la llegada de especies invasoras, lo ha evaluado con Posidonia oceanica, dado que el Mediterráneo es un punto caliente de invasiones biológicas, sobre todo a raíz de  la apertura del Canal de Suez. Ha evaluado de manera combinada e independiente el efecto del aumento de temperatura y la llegada de las algas invasoras Lophocladia lallemandii y Caulerpa cylindracea, que son muy abundantes en los márgenes de las praderas de posidonia. Han comprobado que no tienen efectos negativos en las plántulas en este momento vital y de hecho, Caulerpa cylindracea ha favorecido el crecimiento de raíces nuevas en las plántulas de Posidonia.

 

 

Uno de los experimentos de su tesis ha consistido en realizar un seguimiento de plántulas de Posidonia oceanica en Son Calíu, Bendinat y Punta Negra a lo largo de dos años, para ver cuál era el microhabitat más adecuado para su asentamiento y supervivencia durante los primeros años de vida. En cada una de estas localidades marcaron 56 plántulas de un año de edad y fueron midiendo una serie de variables bióticas y abióticas como la profundidad, el tipo de sustrato, la comunidad de macroalgas dominante y el flujo hidrodinámico (energía del oleaje). Luego fueron relacionando estas variables con el desarrollo de la planta y su supervivencia para ver cuáles eran los microhabitats más adecuados en ese momento vital tan importante para las plántulas de posidonia, en el que la mortalidad es altísima. La conclusión a la que llegaron es que para las plántulas de posidonia lo ideal es encontrar un microhábitat de asentamiento durante los primeros días o semanas de vida, ya que según se van desarrollando y creciendo, la variación en su forma y tamaño hace que tengan un coeficiente de arrastre mayor y entonces les resulta mucho más difícil que sus raíces sean capaces de anclarse. Han visto que el sustrato más favorable para su supervivencia y desarrollo es el rocoso, y mejor si está cubierto de vegetación, comprobando un efecto positivo sobre todo por parte de algunas macroalgas. En segundo lugar, ha resultado muy favorable la mata de Posidonia oceanica. Mientras que los sustratos no consolidados como la arena o la grava no han resultado favorables al asentamiento de la plántula, sobre todo a largo plazo, pues acaban siendo arrastradas por las tormentas del invierno.

 

 

En el último capítulo ha evaluado los efectos de un evento climático extremo y puntual como es una ola de calor, cada vez más frecuente y abundante a nivel mundial. Para ello recolectaron semillas de la fanerógama marina Cymodocea nodosa, la seba, en 8 regiones diferentes a lo largo de su amplio rango de distribución (norte de África, Atlántico, Mediterráneo y sur de Portugal). Las germinaron y las tuvieron en condiciones homogéneas durante 15 meses en el Centro de Interpretación del P.N. de Cabrera, en la Colonia de Sant Jordi y posteriormente simularon una ola de calor. Comprobaron que las que venían de regiones con un contexto térmico mucho más variable y temperaturas más cálidas, tenían una capacidad mucho más elevada de responder a este impacto y de poder volver a la condición inicial. Las que procedían de Canarias, más estable a nivel térmico y con temperaturas más bajas en verano, son las que sufrieron más. Han podido confirmar la hipótesis de variabilidad climática a nivel intraespecífico, cosa que hasta ahora solo se había hecho a nivel interespecífico.

 

 

Durante su tesis ha estado tres veces de estancia en Kristineberg, Suecia, haciendo experimentos de canal de corriente para hacer medidas de transporte de frutos, semillas y plántulas de fanerogamas marinas. Evaluó cuál era esa velocidad de transporte y luego, una vez que la semilla caía al fondo, cuál era la velocidad mínima que necesitaban diferentes semillas de varias especies para iniciar el movimiento. Asimismo evaluó cuál era la capacidad de retención de semillas y plántulas de diferentes tipos de sustratos. Todos estos datos pueden ser utilizados en modelos de dispersión, conectividad y restauración para ver dónde va a llegar una semilla cuando una tormenta genera estas corrientes en el fondo.

 

 

Estuvo un mes en Nápoles, Italia, realizando la parte de genética del último capítulo de su tesis, pues aquí no hay expertos en genética de plantas marinas.

 

 

Tiene ya dos publicaciones de su tesis y otra sobre los efectos de Caulerpa cylindracea en plántulas de Posidonia oceanica que, aunque no está incluida en ella, si está directamente relacionada. Una vez defendida la tesis, su intención es publicar los dos capítulos que le quedan.

 

 

Aunque de manera oficial no ha tenido estudiantes a su cargo, a nivel práctico sí, como es el caso de una estudiante que hizo su TFG con ella en el último capítulo de la tesis y otros tantos que han hecho prácticas puntuales dentro del proyecto de esta tesis.

 

 

El en octubre de 2016 estuvo en el International Seagrass Biology Workshop (ISBW) en Gales, Reino Unido, congreso europeo de expertos en fanerógamas marinas.

 

 

En cuanto a su futuro inmediato, su idea es centrarse los próximos 6 meses en el bebé que está a punto de nacer y en su hija de 2 años, y posteriormente no descarta alguna estancia fuera no muy larga, o la posibilidad de continuar en el IMEDEA. Tampoco descarta dedicarse algún día a la docencia que, aparte de gustarle, le proporciona una interacción más directa con las personas y contribuye a fomentar un espíritu crítico en los alumnos.

 

 

Foto: Laura Pereda haciendo el seguimiento de plántulas de Posidonia oceánica en Bendinat en enero de 2016  (Autor: Eduardo Infantes)


 

Fuente: IMEDEA (UIB-CSIC)