Comunicación

2,5 millones de españoles se conectan con la naturaleza a través de la pesca

  • Un nuevo estudio liderado por IMEDEA (CSIC–UIB) ha determinado la participación y motivaciones a nivel nacional para realizar actividades recreativas al aire libre y en interiores, con particular atención a la pesca en el tiempo libre
  • Los resultados demuestran que la pesca durante el tiempo libre es una actividad basada en la naturaleza de primer orden y que las motivaciones para practicarla, así como los valores de los pescadores para la conservación de la naturaleza, son similares a otras actividades recreativas al aire libre como el senderismo o la observación de la fauna
  • El estudio también concluye que el 30% de la población española no practica ninguna actividad basada en la naturaleza

 

Foto: Un pescador libera una trucha en un río de España (Autor: David Arcay)

 

 

Esporles, 15 de septiembre de 2021. La pandemia de COVID-19 ha puesto de manifiesto la necesidad de practicar actividades al aire libre y reconectarnos con la naturaleza de manera sostenible (actividades basadas en la naturaleza). La participación en actividades como el senderismo, los deportes náuticos y ciclismo de montaña, entre otros, están ganando cada vez más adeptos entre los españoles. Sin embargo, el equilibrio entre la práctica de actividades al aire libre y la naturaleza es a menudo frágil. Por tanto, se hace necesaria la generación de conocimiento para que las Agencias Medioambientales puedan gestionar de manera eficiente el rico patrimonio natural español. Un ejemplo primario de actividad basada en la naturaleza, del cual se tiene relativamente poca información, es la pesca durante el tiempo libre. Por este motivo, los investigadores Profesora Dra. Beatriz Morales-Nin y el Dr. Josep Alós del IMEDEA (CSIC-UIB), en colaboración con el Profesor Robert Arlinghaus de la Humboldt-Universität de Berlin y Leibniz-Institute of Freshwater Ecology, han realizado un estudio a nivel nacional para caracterizar la participación y motivaciones para practicar las actividades recreativas, el cual ha sido recientemente publicado en una revista de prestigio internacional.

 

 

Este estudio, basado en una encuesta anónima a nivel nacional, demuestra que salir a pescar es una actividad al aire libre que ha practicado alguna vez la mitad de la población, y que en la actualidad conecta a 2,5 millones de españoles con los ríos, lagos y mares del territorio español. Esta participación es mayor de lo esperado ateniendo a las 796,000 licencias de pesca continental en 2018 -según el Instituto Nacional de Estadística (INE)- las 872,000 licencias de pesca marítima y las cerca de 60,000 licencias de la pesca deportiva (actividad englobada en el Consejo Superior de Deportes). El estudio demuestra que es necesario estandarizar la normativa para conocer el número exacto de pescadores marítimos, así como en la pesca fluvial, ya que la licencia de embarcación permite pescar grupos de personas sin la necesidad de un permiso individual. “En todo caso, no cabe duda de la importancia de la pesca en España con entorno al 7% de la población participando en ella – participación similar a las observadas en otros países europeos”, concluye la Profesora Morales-Nin.

 

 

Los autores compararon también la participación y motivaciones de la pesca, con otras actividades desarrolladas por los españoles durante su tiempo libre. En ella se determinó que el 15% de los españoles practica actividades al aire libre que implican algún tipo de recolección de fauna o flora. Mientras, el 50% de los españoles practica alguna actividad basada en la naturaleza sin recolección. El estudio también arroja el dato de que cerca del 30% de la población española solo practica actividades en espacios cerrados durante su tiempo libre, tales como ir al gimnasio o jugar a videojuegos. El Dr. Alós declara que el estudio que han realizado demuestra cómo las motivaciones y perfil demográfico son diferentes entre los españoles que exclusivamente centran su actividad durante su tiempo libre en el interior y los que realizan actividades relacionadas con la naturaleza. “Entre las actividades al aire libre, incluida la pesca, no se observaron grandes diferencias en la motivación, siendo las principales: estar cerca de la naturaleza, experimentar tranquilidad, salir de la rutina diaria, estar con la familia o realizar ejercicios esenciales”, concluye el Dr. Alós.

 

 

Finalmente, debido al interés por la gestión de las actividades basadas en la naturaleza, los investigadores se interesaron en los valores y actitudes frente a la vida silvestre. Para ello, los investigadores usaron una aproximación clásica basada en el eje mutualista-utilitarista. Mientras que la visión utilitaria de la naturaleza enfatiza y justifica el uso humano de la vida silvestre (por ejemplo, a través de la comida), el mutualismo está indicado por el cuidado y la simpatía social con ella. Los resultados sugieren que la población española tiene un 40% de visión utilitarista de la vida silvestre. Sin embargo, un creciente 25% es clasificada como mutualista, número que se asemeja al porcentaje de países europeos nórdicos. “Estos números, sin embargo, deben ser cogidos con cautela, pues solo hemos realizado un muestreo puntual que se puede considerar como dato basal”, declara el Dr. Alós. “Es necesario realizar muestreos continuados de la población para ver si esta transición global de sociedades utilitaristas a mutualistas está ocurriendo también en España, particularmente en el contexto de la pandemia de COVID-19”, concluye el investigador.

 

 

En conclusión, este estudio revela que la pesca es una actividad muy importante para el tiempo libre en la sociedad española que puede considerarse basada en la naturaleza, con motivaciones y valores sobre la misma similares a otras realizadas al aire libre, ofreciendo beneficios en el bienestar de muchísimos españoles. Sin embargo, como cualquier otra actividad recreativa al aire libre, requiere de una correcta gestión para no comprometer el equilibrio entre disfrute y conservación de la naturaleza. Y es que, aunque muchas de las capturas realizadas por la pesca son liberadas, particularmente en aguas continentales, la mortalidad, las especies invasoras, los residuos o la masificación, son algunos de los impactos que la pesca genera, pudiendo poner no solo en peligro la naturaleza, sino la práctica de la pesca misma en el ámbito del desarrollo sostenible. Este estudio contribuye a caracterizar el valor social y cultural de esta actividad para que sea considerado a la hora de estimular la transformación ecológica y el reencuentro con la naturaleza impulsado por la ONU en la cual nos encontramos inmersos.