IMEDEA día a día: Mujeres científicas y técnicas del IMEDEA

25/01/2018

 

 

Foto: Mujeres que contribuyen a hacer ciencia en el IMEDEA (Autor: Charina Cañas)

 

 

Esporles, 26 de enero de 2018.  La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó, en el año 2015, el 11 de febrero de cada año 'Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia' y con este motivo queremos hacer un especial IMEDEA día a día dedicado a las mujeres científicas y técnicas del IMEDEA. Para ello hemos entrevistado a algunas de ellas.

 

 

Mira lo que nos contestan a las preguntas de ¿qué te llevó a dedicarte a la ciencia?, ¿cuál es tu trayectoria profesional? y ¿qúe mensaje transmitirías a otras mujeres jóvenes que estuvieran pensando dedicarse al mundo de la ciencia?

 

 

Amparo Lázaro:

Es de Almería y se acercó al mundo de la ciencia muy pronto porque su padre es investigador y le transmitió ya desde pequeña su pasión por descubrir cómo funcionaba el mundo y por eso siempre tuvo claro que quería ser investigadora. Eligió la biología porque le fascina la complejidad de la naturaleza. Lo mejor de la ciencia para ella es la satisfación de comprender lo que pasa y encontrar soluciones a problemas reales, y por supuesto el hecho de que en ciencia uno está constantemente aprendiendo cosas nuevas.

Es Licenciada en Ciencias Ambientales por la Universidad de Almería y Doctora en Biología por la Universidad de las Islas Baleares. Al acabar el doctorado trabajó como investigadora postdoctal cinco años en Noruega, y después ha combinado contratos postdoctorales tanto en el IMEDEA (Juan de la Cierva, Govern Balear), como en universidades extrangeras (Noruega, Grecia). Desde hace un año es investigadora Ramón y Cajal en el IMEDEA. Mientras tanto ha tenido 4 hijos, ahora con edades entre 9 años y 3 meses, y con eso ha conseguido cumplir su otro sueño, el de ser madre de familia numerosa. Aunque combinar estas dos facetas es un gran reto diario, cree que vale la pena y que ambas facetas se complementan y benefician mutuamente.

Su mensaje para las niñas de generaciones venideras es: 'Las mujeres tenemos una capacidad y una fuerza extraordinaria. Esfuérzate por conseguir hacer aquello que quieres, sé perseverante y no dejes que los demás te impongan límites ficticios diciéndote lo que podrás o no podrás hacer'.
 

 

Ana Ruiz:

Es de Palma de Mallorca y desde pequeña el estrecho contacto que ha tenido con el mar le ha despertado mucho interés por todo lo relacionado con él.

Es Licenciada en Biología por la Universidad de las Islas Baleares. Cuando acabó la carrera quería ver mundo y se fue a hacer unas prácticas de trabajo de 6 meses en la Universidad de Bangor, Gales, donde realizó un máster en "Marine Environmental Protection". Posteriormente se fue a trabajar al Marine Biological Association of the United Kingdom en Plymouth, Inglaterra.​ Después volvió a Bangor a hacer el doctorado en temas relacionados con la socioeconomía ambiental y al acabar trabajó para el gobierno de Gales durante dos años. Los 6 meses iniciales se transformaron en 13 años estudiando y trabajando en el Reino Unido. Luego tuvo un parón de dos años para poder ser madre de dos niños. Después de este tiempo volvió a Mallorca pensando que no sería capaz de volver a reincorporarse al mundo de la investigación, pero tuvo suerte de que buscaban a una persona con su perfil y empezó a trabajar en el IMEDEA. Recientemente le fue concedido un proyecto Marie Curie en el que se encuentra actualmente trabajando. Cómo la mayoría de investigadores sin plaza fija, no sabe cuáles serán sus opciones al acabarse el proyecto que actualmente lidera. Si hubiese sido consciente de lo difícil que es seguir, de lo mucho que inviertes, ligado a la incertidumbre que rodea al mundo laboral en investigación, posiblemente, y aunque le entusiasma el trabajo que hace, se lo pensaría dos veces antes de meterse en investigación (en España, porque fuera hay más posibilidades).

Su mensaje para las niñas de generaciones venideras es: 'El mundo de la ciencia es apasionante y muy enriquecedor pero conlleva muchos sacrificios e incertidumbre también'.

 

Ana Sanz Aguilar:

Es de Teruel y desde niña pasaba mucho tiempo en el campo, donde surgió su pasión por la naturaleza y su conservación.

Es Licenciada en Ciencias Ambientales por la Universidad Miguel Hernández de Elche y Doctora en Biología por la Universidad de las Islas Baleares (UIB). Posteriormente realizó un postdoctorado con un contrato Europeo Marie-Curie en Montpellier y más tarde otro postdoctorado con un contrato Juan de la Cierva en la Estación Biológica de Doñana. Actualmente trabaja en el IMEDEA con un contrato postdoctoral del Programa Vicenç Mut del Govern Balear.

Su mensaje para las niñas de generaciones venideras es: 'Nuestro trabajo es necesario para el futuro del planeta y la humanidad. No es un camino fácil, pero es muy gratificante y enriquecedor. ¡Ánimo futur@s científic@s!'.

 

Ananda Pascual:

Es de Zaragoza y fue un profesor de física durante su etapa en el instituto quién despertó su interés por la ciencia.

Es Licenciada y Doctora en Físicas por la Universidad de las Islas Baleares (UIB). Posteriormente realizó un postdoctorado con un contrato Europeo Marie-Curie en Toulouse y trabaja en el IMEDEA (UIB-CSIC) desde el año 2005, primero como ayudante de Universidad, después como Ramón y Cajal y desde 2008 como Científica Titular del CSIC. Es madre de una niña.

Su mensaje para las niñas de generaciones venideras es: 'Trabaja duro, sigue tus pasiones y no te rindas. Tu puedes. Pero nunca te olvides de actuar bien y con respeto a lo largo de todo el camino'.

 

Anna Traveset:

Es de un pueblito del Pirineo Catalán y desde pequeña ya sintió una gran curiosidad y admiración por la naturaleza, transmitidas por su padre. Tuvo claro que quería ser bióloga gracias a una excelente profesora que tuvo en 3º de BUP, y aunque pensó compaginarlo con el teatro, su otra gran pasión, al final no puedo continuar con lo segundo.

Es Licenciada por la Universidad de Barcelona y Doctora en Ciencias Biológicas por la Universidad de Pennsylvania, Philadelphia. Después del doctorado, obtuvo una beca para trabajar en la Estación Biológica de Doñana en Sevilla, donde estuvo dos años. Luego se trasladó a Mallorca para trabajar en el IMEDEA donde sigue hasta la actualidad. Es Profesora de Investigación desde 2006 y coordina proyectos de ecología insular en varios archipiélagos, incluidos Canarias, Galápagos y Seychelles, a parte de Baleares.

Su mensaje para las niñas de generaciones venideras es: 'Si tienes claro que te gustan las ciencias, eres curiosa, y te gustaría ser investigadora, ¡adelante, a por ello! Mi receta: Ponle un buen pellizco de pasión (si este ingrediente te falta, mejor no entres en la carrera investigadora), otro tanto de ilusión e imaginación, añádele luego una buena dosis de empeño, tenacidad y perseverancia (siendo muy consciente de que en este país la ciencia no se valora demasiado por nuestros políticos), y ¡ya lo tienes!

 

Andrea Campos:

Es de Elche, tierra de secano y palmeras. En este contexto, la observación de la naturaleza en los huertos de palmeras y su admiración por el mundo de la agricultura le llevó a iniciar una carrera científica en la universidad. Este primer paso hacia el mundo de la ciencia no fue una decisión premeditada desde los inicios, si no más bien un acercamiento motivado por la curiosidad.

Es Licenciada en Biología y en Magisterio por la Universidad de Valencia. Hizo ambas carreras a la vez porque encontraba igual de apasionantes la rama de la educación y la de medio ambiente, y no pudo decidirse por sólo una de ellas. Cuando acabó de estudiar empezó a pensar qué hacer con la vida y descubrió el mundo del buceo y este descubrimiento le llevó poco a poco hacia la ecología marina. Se tomó dos años de descanso para experimentar la vida y el mundo de la ciencia desde una perspectiva diferente, a través de un proyecto de cooperación en República Dominicana, donde estuvo dirigiendo la creación de un centro de interpretación medioambiental. Allí conoció a muchísimos investigadores de distintas disciplinas relacionados con la ecología y cuando regresó a España decidió que ese campo le gustaba. Hizo un máster de Análisis y Gestión de Ecosistemas Mediterráneos en la Universidad de Alicante y en estos momentos está en su último año de tesis doctoral en Ciencias del Mar y Biología Aplicada.

Su mensaje para las niñas de generaciones venideras es: 'Le diría a todas las personas y en particular a las mujeres jóvenes que se escuchen mucho y que tomen decisiones guidas por lo que realmente desean hacer y que recuerden cuáles eran sus deseos antes de estar tan condicionadas por los prejuicios sociales y los consejos que nos rodean todos los días'.

 

Beatriz Morales:

Es de Barcelona y lo que la animó a meterse en el mundo de la ciencia fue su interés y curisidad por el mar y el hecho de empezar a hacer prácticas trabajando como técnico con pesquerías del Atlántico Sur, en el Instituto de Investigaciones Pesqueras de Barcelona.

Es Licenciada y Doctora en Biología por la Universidad de Barcelona, entrando después a formar parte de su equipo científico. Ha trabajado para la FAO y en las Universidades de Hawai en Mānoa y la de Bergen, Noruega. Ha sido gestora del Plan Nacional y de la acción estratégica del vertido del petrolero Prestige. También ha trabajado para el Ministerio representado a España en el European Marine Board. Por suerte tuvo a sus 3 hijos muy joven, mientras estudiaba, así, cuando empezó a viajar, su hija mayor ya tenía 10 años, por lo que no dejaba bebés en casa, aunque tuvo que poner una foto de ella encima de la televisión para que la recordaran. Actualmente tiene 5 nietos.

Para Beatriz el mayor interés de la carrera científica es que eres libre para seguir tus intereses y tu curiosidad. Porque siempre van surgiendo preguntas que uno quiere contribuir a resolver.

Su mensaje para las niñas de generaciones venideras es: "Si tienes interés y curiosidad por conocer cómo funcionan las cosas y te gusta la naturaleza, la investigación es un campo maravilloso".

 

Charo Cañas:

Es de Avilés (Asturias) y fue la pasión que transmitía dando clase su profesor de Ciencias Naturales en 1º de BUP quién despertó su vocación por la Biología. Su idea inicial al acabar la carrera era la de embarcarse rumbo a Terranova en un bacaladero, pero su pasión por la naturaleza y las circunstancias le llevaron a aterrizar en pleno corazón de Doñana, entrando de lleno en el entorno científico, en el que lleva ya la friolera de 32 años. En ese tiempo fue madre de un niño.

Es Licenciada en Biología por la Universidad Complutense de Madrid. Empezó su tesina con la alimentación de la lechuza común en Doñana, donde después estuvo llevando la oficina de anillamiento de aves durante más de 15 años. Tras sus casi 20 años en Doñana se trasladó al IMEDEA en Mallorca, en el que lleva ya más de 12 años y donde ha estado haciendo labores de técnico en paleontología, en el servicio GIS y actualmente como responsable de comunicación.

Su mensaje para las niñas de generaciones venideras es: 'Persigue tu sueño, sea cual sea, porque nada es imposible y piensa que pasarás muchas horas de tu vida en el trabajo, así es que si te gusta lo que haces, mejor que mejor'.

 

Fiona Tomas:

Es de Barcelona y desde que tiene memoria ha sido una apasionada del mar. Lo que más le apasionaba era el descubrimiento de lo desconocido y durante un tiempo pensó seriamente en estudiar para ser astronauta, pero después se dio cuenta de que el mar es en realidad un universo en sí con mucho por descubrir, y que además podía hacer algo para contribuir a su protección y conservación de manera muy immediata y por ello se inclinó por estudiar biología marina.

Es Licenciada y Doctora en Biología por la Universidad de Barcelona. Después del doctorado estuvo 2 años de postdoc en Scripps Institution of Oceangraphy, California. Cuando volvió estuvo trabajando 1 año en el CEAB (centro de investigación del CSIC) y luego con una beca Juan de la Cierva en Mallorca. Durante ese tiempo también estuvo 6 meses de estancia en Bodega Marine Laboratory / University California Davis. Volvió a Blanes con una beca JAE DOC y posteriormente obtuvo el Ramon y Cajal en el IMEDEA (por la UIB). Hace aproximadamente un año que es Científica Titular del CSIC.

Su mensaje para las niñas de generaciones venideras es: 'Ve a por ello, la pasión te llevará donde quieras, nada es imposible si es lo que te interesa, y quien piense que las mujeres no están hechas para participar en la ciencia y la tecnología no podría estar más equivocad@'.

 

Inés Castejón:

Es de Madrid, pero de pequeña vivía en Santander y le encantaba el mar, lo que la animó a estudiar Ciencias del Mar. Empezó en el mundo de la ciencia por casualidad, porque ella en realidad quería arreglar el mundo.

Al acabar la Licenciatura en Ciencias del Mar por la Universidad de Cádiz se fue como voluntaria a las Galápagos, y de allí pasó a trabajar con pesquerías artesanales en un centro de investigación del Perú. Entró en contacto con el IMEDEA y acabó haciendo el doctorado sobre Posidonia. A ella lo que le engancha es resolver problemas, y cree que la ciencia es una buena herramienta para intentarlo. Actualmente trabaja en un proyecto de restauración de praderas de Posidonia.

Su mensaje para las niñas de generaciones venideras es: 'Si eres curiosa, te diviertes planteándote cómo resolver un problema y no te hastías tirando del hilo, dedicarte a la ciencia es muy gratificante. No hay que quedarse con la duda. Esos años, muchos o pocos, dedicados a la investigación, te amueblan muy bien la cabeza, te dan herramientas y método para abordar situaciones muy diversas. Dedicarte al mundo de la ciencia pide mucho, pero también te da mucho.'

 

Iris Hendriks:

Es de Groningen, Países Bajos y nació apenas un par de metros por encima del nivel de mar. Desde pequeña le ha fascinado el agua y sobre todo los lagos. Aunque siempre ha sentido interes por la naturaleza, los profesores que tuvo durante su último año de instituto fueron cruciales. De pequeña quería ser arqeologa o arquitecta.

Es Licenciada en Biologia Marina por la Universidad de Groningen y Doctora en Biología Marina por el antiguo Instituto Holandes de Ecologia (NIOO, CEME), ahora Royal Netherlands Institute for Sea Research (NIOZ). Aunque inicialmente estaba más interesada por la biología molecular, tras apuntarse a un club de buceo su interés se empezó a centralizar en la biología marina. Estuvo dos años de postdoc en IMEDEA con la intención de volverse después a Holanda, cosa que no hizo. Ha apurando casi todos contratos posibles (contratos de proyecto (UIB), Juan de la Cierva (CSIC), postdoc UIB, JAEDOC (CSIC) y Ramon y Cajal (UIB)) y este año espera tomar posesión de la plaza de Científica Titular del CSIC que sacó el año pasado.

Su mensaje para las niñas de generaciones venideras es: 'Lucha siempre por tus convicciones y no te rindas, y encuentra un buen equilibrio entre el trabajo y tu vida personal, porque si eres feliz rendirás más'.

 

Julia Castro:

Es de Madrid y su pasión por la ciencia, y más concretamente por la biología, viene desde pequeña, ya que siempre he sido muy curiosa y le ha gustado plantearse el por qué de las cosas. Gracias a su profesor de biología en el instituto descubrió que esta pasión podría, en el futuro, convertirse en su trabajo y aposto por ese camino.

En el año 2016 se graduó en Biología por la Universidad Complutense de Madrid y después hizo un máster de Biología Marina en la Universidad de Santiago de Compostela. Actualmente realiza su trabajo de fin de máster en el IMEDEA, con el Proyecto Hippoparques.

Su mensaje para las niñas de generaciones venideras es: 'Que luchen por sus sueños hasta el final, que nunca se rindan a pesar de que les digan que el mundo de la ciencia es difícil y no tiene futuro. Las oportunidades hay que buscarlas activamente y, aunque sea difícil, si no te das por vencida acabarás consiguiendo hacer lo que te propongas'.

 

Lucía Latorre:

Es de Ourense y aterrizó en el mundo de la ciencia por casualidad, porque a ella lo que siempre le gustó fue la conservación, la naturaleza y sobre todo los animales. Se metió a través de un voluntariado de manejo de especies invasoras en Cabrera y poco a poco fue reenganchando una beca con otra y terminó haciendo una tesis, que era lo que en realidad cree que estaba destinada a hacer y finalmente le ha hecho muy feliz.

Es Licenciada en Biología por la Universidad de Santiago y Doctora por la Universidad de las Islas Baleares. Luego se fue a trabajar en temas de conservación aplicada a las Islas Seychelles y al volver trabajó un tiempo en un proyecto de ecología en la UIB. Actualmente trabaja como técnico con el grupo de Ecología y Recursos Marinos del IMEDEA, lo que compatibiliza con su participación activa en la asociación de conservación de S'Albufera de Mallorca, TAIB (The Albufera Interational Biodiversity Group).

Su mensaje para las niñas de generaciones venideras es: 'Realmente puedes hacer lo que quieras. El camino de la ciencia es muy duro, pero si estás destinada a ser parte de él, lo serás. Nadie aparte de tí debe decidir tu camino. Escúchate y fíate de ti misma'.

 

Marina Sanz:

Es de Albacete y desde que era muy joven le gustaba mucho el mar y entender lo que estaba pasando en ese mundo que para ella era desconocido y que cada vez que metía la cabeza debajo del agua le parecía fascinante. Lo que le animó a entrar en el mundo de la ciencia fueron las ganas de aprender, de trabajar, de estudiar y de entender un poco lo que hay detrás de cada cosa.

Es Licenciada en Ciencias del Mar por la Universidad de Valencia. Las prácticas que hizo durante la carrera despertaron su curiosidad por el mundo de la investigación. Hizo colaboraciones con laboratorios y otros centros de investigación. La independencia con la que vivió las prácticas y los proyectos que realizó en Alemania y en Barcelona le hicieron ver que de verdad puedes dedicarte a ese mundo, que supone muchos más retos y preguntas que los que te planteas durante los años de carrera. Hizo en Mallorca un máster de cambio global de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Después estuvo trabajado de profesora de inglés, de camarera, de acuarista y de buzo, hasta que consiguió una beca para hacer la tesis doctoral, que en estos momentos está terminando. Ha trabajado en el Mediterráneo y en el Ártico (en Svalbard y en Groenlandia).

Su mensaje para las niñas de generaciones venideras es: 'Estoy muy contenta de haberme dedicado a la ciencia. He aprendido mucho y aunque requiere muchos retos, también aporta muchas satisfacciones. Es un mundo duro y demandante que te aportará experiencias muy positivas, pero es una carrera de fondo y que a largo plazo en España presenta un futuro muy incierto. Para las mujeres en particular es un mundo especialmente más complejo todavía'.

 

Marta Marcos:

Es de Palma de Mallorca y desde pequeña siempre supo que se dedicaría a la ciencia por su curiosidad y porque quería un trabajo que le motivara y le interesara, donde tuviera diferentes retos, donde no hiciera lo mismo cada día. Vamos, levantarse cada mañana y que no le diera pereza ir a trabajar, sino tener ganas de hacerlo y que el trabajo fuera una parte fundamental de su vida. Cree que con 7-8 años ya quería ser paleontóloga, luego quiso ser astrofísica, después química y finalmente se hizo física y se decantó por la oceanografía. Se veía en un laboratorio, con bata o sin bata.

Es Licenciada y Doctora en Físicas por la Universidad de las Islas Baleares. Tras hacer la tesis en el IMEDEA estuvo un año de postdoc en en La Rochelle, Francia y otro año y medio en Southampton, Inglaterra. Luego volvió al IMEDEA con un contrato Juan de la Cierva y luego una Ramón y Cajal. Recientemente ha sacado la plaza de profesora contratada doctora en la Universidad de las Islas Baleares. Después de sus estancias en el extranjero tuvo dos hijos que ahora tienen 9 y 6 años, y con los que se irá este año, junto con su Thermomix, seis meses de sabático a York, Inglaterra.

Su mensaje para las niñas de generaciones venideras es: 'Aunque es complicado el mundo de la ciencia, la que quiera hacerlo que lo haga, que no se desanime, que hay camino y que no hay que ponerse límites, que ya te los pondrá la sociedad. Hay que tirar para adelante y además se puede conseguir todo: un trabajo interesante, una familia, viajar, salir, ver,etc.' Ella lo hace, aunque no sin problemas, pero...¿quién no los tiene? No dramaticemos. Nunca lo ha visto como un sacrificio y aunque económicamente no compensa a corto plazo, a largo plazo el sueldo es muy digno. Te adaptas a tu vida familiar y tu familia se adapta a ti, con el apoyo importante de la pareja.

 

Mercedes Urdiain:

Es de Pamplona (Navarra) y aunque dudó entre la literatura y la biología, la magia de los hayedos navarros la atrapó.

Es Licenciada en Biología por la Universidad de Navarra y en la Universidad Libre de Bruselas, y realizó un master en Medio Ambiente en Bélgica. Se trasladó a Palma, trabajó en un laboratorio de análisis, fue profesora de biología y en la UIB comenzó su trayectoria científica vinculada a la microbiología y a la biología molecular. Mientras hacía la tesis consiguió una plaza en el CSIC de técnico especialista en investigación en el IMEDEA, donde trabaja desde hace 10 años. En este tiempo también ha sido madre de dos niños.

Su mensaje para las niñas de generaciones venideras es: 'Quiero animar a las jóvenes a que impulsen con ilusión y ambición trabajos de calidad que potencien la investigación, pues un país sin ciencia no tiene futuro. Las mujeres somos especialistas en trabajar al máximo, en no rendirnos y en superar dificultades, ¡tres condiciones imprescindibles para la ciencia!

 

Raquel Vaquer Sunyer:

Es de s’Espinagar, Mallorca, y al vivir en una isla el mar siempre le fascinó. De pequeña los documentales de Cousteau le cambiaron la vida. Le encantaba ver la vida bajo el mar. Se imaginaba a si misma recorriendo el mundo a bordo de un barco estudiando e investigando los océanos. Su pasión por el mar y los documentales de Cousteau fueron la causa para que se adentrara en el mundo de la ciencia.

Es Licenciada en Ciencias del Mar por la Universidad de Vigo y Doctora en Ciencias Marinas por la Universidad de las Islas Baleares y el IMEDEA. Tras defender su doctorado se marchó dos años a Suecia, donde disfrutó de un prestigioso contrato Marie Curie en la Universidad de Lund. Sus ganas de regresar a Mallorca, su tierra, la llevaron a conseguir una Juan de la Cierva Formación, con la que ha estado dos años en la Universidad de las Islas Baleares y ahora hace un año que empezó con una Juan de la Cierva Incorporación en el IMEDEA.

Su mensaje para las niñas de generaciones venideras es: 'Dedicarse a la ciencia no es un camino fácil, tiene muchos obstáculos y todavía más si eres mujer, pero es una carrera apasionante y vale la pena. Si tienes claro que te apasiona la ciencia ¡adelante y mucho ánimo!'.

 

Verónica Morales:

Es de Córdoba y siempre le han gustado muchísimo las matemáticas y la física, asignaturas con las que se le pasaba el tiempo volando y en las que destacó durante sus años de instituto. Ya entonces tuvo claro que las asignaturas de ciencias eran lo suyo. Por otro lado estaba motivada por la perspectiva de su padre, un ingeniero industrial experimentado cuyos pasos quería haber seguido estudiando Industriales como él, pero su padre le hizo ver que era mucho mejor que hiciera Caminos. En ningún momento se ha arrepentido de lo que ha hecho. Lo cierto es que ha llegado donde ha llegado muy a pesar de su profesor de física de bachillerato, que constantemente le decía que no servía para la física, y gracias a su profesor de filosofía, que sí creía en ella y veía que valía para las asignaturas de física, matemáticas y tecnología, y el cuál se acabó encarando con el profesor de física, diciéndole que quién era él para cortarle las alas de esa manera.

Es Graduada en Ingeniería Civil y Territorial y Máster en Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos por la Universidad de Ciudad Real. Aunque durante la carrera de grado hizo la especialidad de Transporte y Territorio, al llegar al máster le encantó la Marítima, todo lo relacionado con Puertos y Costas, y se cambió totalmente de área, lo que le llevó a ponerse en contacto con el IMEDEA y su actual director de tesis sobre caracterización de clima marítimo y su impacto sobre la línea de costa

Su mensaje para las niñas de generaciones venideras es: 'Si te gusta algo tienes que luchar por ello. Estoy segura que con constancia puedes conseguirlo aunque te digan que no puedes'.

 


Fuente: IMEDEA (UIB-CSIC)