IMEDEA día a día: Patricia Soutullo

20/02/2020

  • Patricia Soutullo, premio Arquímedes con permiso de estancia en el IMEDEA (UIB-CSIC)

 

 

Foto: Patricia Soutullo en el laboratorio del IMEDEA (Autor: Ángel Delso)

 

 

Esporles, 21 de febrero de 2020. Patricia Soutullo es Graduada en Ciencias Ambientales por la Universidad de Vigo (2017) y Máster en Conservación de Biodiversidad Tropical (2019) por la Universidad Menéndez Pelayo de Madrid y el CSIC. Las prácticas del máster las realizó en Costa Rica estudiando los policládidos marinos (planarias) que son unos unos gusanos planos que viven en arrecifes y en zonas de intermareal. Posteriormente trabajó durante un año y medio en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid y luego en el Jardín Botánico con una JAE–Intro. Ha estado trabajando en el IMEDEA dos semanas, del 23 de enero al 7 de febrero.

 

 

A la pregunta de: ¿qué estás haciendo estos días?, nos contesta que en el momento de salir a la luz esta entrevista estará ya en Méjico, tras disfrutar de sus dos semanas de estancia en el IMEDEA como parte del premio de estancia en el área de Ciencias Biológicas y Biomédicas del XVIII certamen universitario Arquímedes, que consiste en una estancia de dos semanas en el centro de investigación del CSIC que ella eligiera.

 

 

Durante sus prácticas de máster en Costa Rica descubrió 4 especies nuevas de planarias y cuando presentó su Trabajo de Fin de Máster (TFM) le animaron a presentarlo al certamen Arquímedes, lo cual hizo sin mucho convencimiento y se fue a Méjico a buscar trabajo en temas de conservación. A los 2 meses le comunicaron que tenía que volver a España porque había quedado finalista y tenía que defender su trabajo.

 

 

Su trabajo “Nuevas especies del orden Polycladida (Platyhelminthes) encontradas en el Parque Nacional Marino las Baulas de Guanacaste, Costa Rica: Perspectiva morfológica y molecular”, ganó el segundo premio en el área de Ciencias Biológicas y Biomédicas.

 

 

Nos cuenta que en cuanto al premio de estancia eligió el IMEDEA porque le interesa la investigación en temas marinos y tras contactar con varios investigadores, eligió el grupo de Jorge Terrados porque justamente en enero les tocaba salir de campaña, que es lo que ella quería para, de paso, poder recolectar sus 'bichos'.

 

 

Llegó al IMEDEA el día antes de la primera inmersión, que hubo de ser cancelada junto con la segunda al coincidir con el temporal Gloria. Ese tiempo se dedicó a ayudar a identificar la epifauna ya recolectada en los muestreos de diciembre. En las siguientes cuatro inmersiones estuvo colaborando con el proyecto de replantación de Posidonia oceanica poniendo trampas de luz en diferentes ecosistemas de Pollensa: una en zona de replantación, otra en zona control de pradera sin modificar (dentro y en el borde) y otra en una zona de mata muerta, para ver qué fauna hay en cada una de ellas y controlar un poco la recuperación de la fauna desde que se ha replantado la Posidonia. La fauna entra en estas trampas por la noche. La mayoría de la epifauna recolectada son pequeños crustáceos, que a su vez son el alimento de peces, con lo que, además de las diferencias entre ecosistemas, se puede extrapolar la cantidad de peces que van ahí a comer. Mientras colocaban las trampas y tomaban datos de densidades y medidas, Patricia también se dedicaba a levantar las piedras del fondo marino en busca de planarias.

 

 

Foto: (De izq a dcha.) Jorge Terrados,  Pilar Tudela, Marcel Montanyes y Patricia Soutullo antes de una inmersión en el puerto de Pollença (Autor: Jorge Terrados)

 

 

Los fines de semana se dedicó a muestrear planarias por toda la isla, encontrando más en el norte y en la colonia de Sant Jordi. Viven en zonas de aguas tranquilas y de bastante biodiversidad del intermareal (donde hay algas, quitones, cangrejos,...). Encontró un total de 10 planarias: 7 en zona intermareal y 3 durante las inmersiones. Posteriormente las procesó en el IMEDEA fijándolas y deshidratándolas, las fotografió y las envío al Museo de Ciencias Naturales de Madrid, donde va a hacer todo el procesado histológico necesario para poder identificarlas a nivel de especie viendo el aparato reproductor interno.

 

 

La planaria es un depredador de la zona intermareal y como tal ayuda en el control de poblaciones. Come de todo, desde cangrejos a moluscos. Su tamaño puede variar mucho: desde 1 mm hasta 20 cm. La más grande que ha encontrado en Mallorca es de 9 cm y la más pequeña medio centímetro. Son seres bastante sensibles a cambios por lo que son buenos indicadores de contaminación. Son tan delicadas que cuando las coges tienes que tener mucho cuidado de que no se estresen, porque si lo hacen se autolisan y desaparecen, y entonces lo que tienes es simplemente un bote con agua.

 

 

Foto: Patricia Soutullo recogiendo sedimentos del fondo marino para la identificación de las especies que viven en ese ecosistema (Autor: Marcel Montanyes)

 

 

Su idea, si consigue financiación, es analizar la  genética de poblaciones de las planarias del Mediterraneo, como hizo con las del Pacífico y el Atlántico de Costa Rica, para ver cómo ha sido la evolución de estos animales.

 

 

De momento quiere trabajar un poco más en el campo y dedicarse a la gestión para ver cuáles son los problemas en lugares como el Caribe, donde hay una gran influencia del turismo, y así ver hacia donde encaminar sus futuras investigaciones. La zona de Méjico en la que se encuentra en estos momentos (Mahahual, en la frontera con Belice, al sur de Cancún) es una zona de cruceros donde está el segundo arrecife de coral más largo del mundo, un ecosistema muy valioso que se está perdiendo a un ritmo increíble. Por ello ha pedido un proyecto a National Geographic para  estudiar las planarias de esta barrera de Coral y no descarta realizar su tesis doctoral en un futuro.

 

 

 

Vídeo: Planarias en copula en reproducción cruzada (National Geographic)

 

 

 


 

Fuente: IMEDEA (UIB-CSIC)

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