Comunicación

El IMEDEA (CSIC-UIB) participa en un estudio de la NASA para el desarrollo de una herramienta que detecta cambios regionales en el nivel del mar

  • El estudio publicado en la revista Journal of Climate destaca que los cambios de temperatura en las capas superiores del océano son un buen indicador de los cambios en el nivel del mar que se producen en ámbitos regionales.

 

 

Foto: Correlaciones entre el nivel del mar en la costa y el nuevo indicador.

 

 

Esporles, 8 de mayo de 2017. Gracias en gran parte a las mediciones por satélite, ha mejorado radicalmente en los últimos veinte años la habilidad de los científicos para medir como el nivel del mar está subiendo a escala global (actualmente 3,4 milímetros cada año). Sin embargo, localmente, ha sido más difícil estimar los cambios específicos del nivel del mar en ámbitos regionales en un plazo de diez a veinte años de distancia, que es el período de tiempo crítico para los planificadores y responsables regionales.

 

Esto es porque el nivel del mar cambia por muchas razones, a diferentes escalas de tiempo y no es el mismo cambio de un lugar a otro. El desarrollo de previsiones regionales más exactas de la subida del nivel del mar, por lo tanto, tendrá beneficios importantes para las poblaciones de las zonas costeras.

 

Una nueva investigación publicada en la revista científica Journal of Climate revela que los cambios de temperatura a gran escala en las capas superiores del océano causados por los ciclos naturales del océano son un buen indicador de cambios regionales costeros del nivel del mar en escalas temporales decenales. Estos datos pueden aportar a los planificadores y gestores una nueva herramienta para identificar las regiones costeras de los Estados Unidos que pueden ser más vulnerables a los cambios del nivel del mar en escalas temporales de diez a veinte años.

 

«Los gestores requieren un conjunto diverso de herramientas con diferentes necesidades de información», asegura la autora principal del artículo, Veronica Nieves, investigadora de la Universidad de California en Los Angeles (UCLA) y del Laboratorio de Propulsión por Jet de la NASA en Pasadena, California. «Tener una mejor comprensión de las posibilidades de daños por inundaciones locales causadas por el crecimiento del mar en zonas costeras es un factor clave para ser capaz de evaluar las opciones de vulnerabilidad, riesgo y adaptación». Estas herramientas podrían ayudar a los planificadores a decidir si una determinada parte de una costa estaría mejor gestionada con las denominadas técnicas "blandas", como es la recuperación de las playas o la conservación de humedales, o con las técnicas "duras", como es la construcción de diques o rompeolas.

 

El equipo de investigación, en el que ha participado la doctora Marta Marcos, investigadora del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA, CSIC-UIB) y profesora del Departamento de Física de la Universidad de las Islas Baleares, se propuso detectar los cambios en el nivel del mar en las regiones costeras oceánicas de los Estados Unidos. Por ello, han comparado los registros de temperatura de las capas superiores oceánicas en aguas costeras de los Estados Unidos recogidos por la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) con los registros de los cambios en el nivel del mar desde 1955 hasta 2012 y las datos altimétricos recogidos por satélites americanos y europeos desde 1992. Los investigadores han identificado los cambios en el nivel del mar que han tenido un gran impacto a escala regional en varias localizaciones, incluyendo ciudades muy pobladas. El nivel del mar en la costa este y oeste de Estados Unidos puede aumentar y descender entre 2,5 y 5 centímetros en el curso de una o dos décadas debido a las fluctuaciones en la temperatura de las capas superiores de los océanos.

 

El método que han desarrollado ha permitido explicar aproximadamente el 70 por ciento de la variabilidad del nivel del mar en la costa oeste, aproximadamente el 80 por ciento en la costa este y cerca del 45 por ciento en la costa del Golfo de México. A lo largo de la costa del Golfo de México, los investigadores apuntan que otros factores, como los efectos de las mareas y el hundimiento regular de la tierra, pueden jugar un papel más importante en la variabilidad del nivel de mar.

 

«Nuestro estudio muestra que los cambios de temperatura a gran escala de las capas superiores del océano proporcionan una buena manera de distinguir las señales naturales del océano a escala de tiempo decenales de las señales asociados al calentamiento global a más largo plazo», asegura Veronica Nieves. «Esto es importante para la planificación regional, porque permite que los gestores y planificadores puedan identificar los lugares donde el cambio climático domina la subida del nivel del mar y los lugares donde las señales del cambio climático están enmascarados por la variabilidad a corto plazo causada por los ciclos naturales del clima oceánico».

 

Por su parte, la investigadora del IMEDEA (CSIC-UIB) Marta Marcos apunta que «Los resultados de nuestro estudio indican que es posible identificar las zonas costeras más vulnerables a las variaciones del mar, e incluso hacerlo con antelación en algunos casos». «El estudio se centra en las costas de Estados Unidos, y ahora estamos investigando su aplicación a otras regiones del planeta. La ventaja de esta metodología radica en su simplicidad, porque se basa en las observaciones de la temperatura del océano », añade Marcos.

 

 

Fuente: IMEDEA (UIB-CSIC)

Más información: