IMEDEA día a día: Pau Luque

09/03/2020

  • Pau Luque, personal del SOCIB en el IMEDEA (UIB-CSIC)

 

 

Foto: Pau Luque en su despacho del IMEDEA (Autora: Charina Cañas)

 

 

Esporles, 10 de marzo de 2020. Pau Luque es Graduado en Ingeniería Física y Telecomunicaciones por la Universidad Politécnica de Cataluña (2019). Desde octubre está haciendo el Máster, de un año de duración, de Física Avanzada y Matemática Aplicada de la Universidad de las Islas Baleares. Está en el IMEDEA desde abril de 2019 contratado por el SOCIB para trabajar con temas de inundación. Ya en su Trabajo Final de Grado (TFG) trabajó con inversión batimétrica en playas, mediante el uso de cámaras colocadas en una torre de Castelldefels que grababan las olas de la playa para poder inferir después el mapa del fondo de la playa.

 

 

A la pregunta de: ¿qué estás haciendo estos días?, nos contesta que en estos momentos está trabajando en un proyecto que estudia cómo podría afectar el cambio climático a la costa de las Islas Baleares, sobre todo en lo referente a la subida del nivel del mar y posibles eventos extremos que se produzcan, o sea, todo el tema relacionado con inundaciones. Este es un proyecto que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico le ha encargado a la Direcció General d'Energia i Canvi Climàtic (Conselleria de Transició Energètica i Sectors Productius) y ésta, a su vez, al SOCIB.

 

 

Mapa de las islas con la batimetría y los dominios que se han usado para las propagaciones de oleaje. Los puntos rojos indican aquellos sitios para los que se dispone de datos de oleaje. Los puntos grandes son los que se han acabado usando.

 

 

Cuando acaben con esta parte seguirán con el estudio de la erosión en las playas a causa de la subida del nivel del mar y demás cambios debidos al clima: cómo las olas van erosionando y vamos perdiendo playa.

 

 

Su trabajo, sobre todo, consiste en hacer simulaciones con datos del oleaje pasado en alta mar, procedentes de un reanálisis del Joint Research Centre (JRC) desde 1980 hasta 2016; las batimetría del mar Balear, procedentes de una interpolación del Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC); y la topografía de las costas del archipiélago, procedente de modelos digitales de elevación de Sitibsa (a partir de medidas de LIDAR desde un avión). Con las simulaciones están viendo qué es esperable frente al cambio climático cuando empiece a subir el nivel del mar.

 

 

Los resultados que están obteniendo por el momento se ajustan a lo esperable, o sea, que las zonas más bajas y más planas presentan más probabilidades de quedar inundadas, y que los sitios más escarpados y con paredes de roca más protegidos no se verán tan afectados. Este tipo de proyecciones son muy complejas porque se está haciendo una previsión a 100 años vista, y existen muchos factores inciertos a tener en cuenta. Por un lado, no se sabe exactamente cómo va a subir el nivel del mar. Se espera que esté dentro de un rango de valores, por lo cual trabajan con los extremos del intervalo esperable, en función de la evolución que preveen en las emisiones de gases de efecto invernadero. Por otro lado, no se puede saber como van a cambiar las zonas urbanas en 100 años, ni el futuro del uso de los suelos y las construcciones en zonas rurales. Aunque hay datos disponibles, para poder hacer estimaciones fiables se requieren todavía más datos puesto que es necesario un análisis estadístico muy sensible. Es imposible,  por lo tanto, afirmar con seguridad y exactitud cómo se verá afectado el litoral, y por ello la finalidad es dar una estimación de qué podemos esperar con la información de la que se dispone. Esto significa que no podemos trazar una línea exacta sobre qué se verá inundado o afectado durante las tormentas, pero podremos saber si nuestra zona tendrá un alto riesgo de acabar bajo las aguas o a merced de los temporales, o si no es necesario preocuparse.
 
 
Los datos de oleaje en alta mar se han propagado hasta las playas usando un modelo que se llama SWAN (Simulating Waves Nearshore). La parte de las inundaciones las han hecho con otro programa que se llama LISFLOOD-FP. La parte de la erosión todavía no han decidido cómo la harán.
 
 
Ocasionalmente ha colaborado en la toma de datos en Menorca para otras investigaciones del grupo Beach Monitoring - SOCIB con el que trabaja.
 
 
En el mes de mayo, y si la crisis del coronavirus lo permite, asistirá al congreso de la EGU 2020 en Viena, donde va a presentar los resultados y la metodología que están siguiendo en las simulaciones. Precisamente en estos momentos está liado con la presentación que van a llevar al congreso.
 
 
 

Fotos: (1): Cámaras que monitorizan la playa en Son Bou; (2) (3) y (4): Vista desde la localización de las cámaras 1, 2 y 3 en Son Bou

 

 


Fuente: IMEDEA (UIB-CSIC)